La lista es tan larga como plagada de fallidos refuerzos. Jugadores fichados, salvo nuestro protagonista, que nunca estuvieron a la altura de las circunstancias.
Armenteros, Pukki, Trecarichi, Cabral, Pouga, Igor, Ruyales, Perotti... Futbolistas que arribaron para reforzar al Sevilla Atlético que tan justamente había logrado subir a Segunda. Profesionales, salvo Diego Perotti, que no han tenido más remedio que abandonar la casa blanca conscientes de no tener el nivel que requiere un plantel que sueña con la Champions. Curiosamente, el que menos polvareda creo tras su llegada ha sido el único que ha triunfado (llegó procedente del modesto Morón de la Segunda B argentina).
Fichajes fallidos, unidos al descenso del filial a Segunda B y a la caída evita al final del otrora Sevilla B a Tercera división. Malas decisiones que le han podido costar muy caro a la entidad presidida por José María del Nido.
Juande Ramos/Entrenador del FC Dnipro Dnepropetrovsk ucraniano
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