El partido comenzó sin ritmo ni intensidad y así se mantuvo durante prácticamente toda la primera mitad, con dos equipos muy apáticos que no jugaban al contraataque y que, en el juego estático, tampoco se esforzaron demasiado, con Baena y Chelu Cid como referentes en el Antequera, mientras que en el Cuatro Rayas todos aportaron su granito de arena, con mayor o menor fortuna.
Precisamente esa mayor organización en ataque fue la que permitió a los vallisoletanos ir adquiriendo ventajas en el marcador (14-9, m. 26) que se incrementaron de forma paulatina ante los problemas defensivos del cuadro antequerano, hasta alcanzar los ocho goles (18-10), que Moya dejaría en siete antes del descanso con un último tanto.
Tras la reanudación, el cuadro visitante siguió sin poder reaccionar, ya que el Cuatro Rayas mantuvo la seriedad defensiva y, aunque en ataque cometieron numerosos errores en los pases, con un Cutura muy descentrado, pudieron mantener esa línea ascendente en el electrónico (24-15, m.41).
Ortega pidió un tiempo muerto para intentar buscar algún revulsivo, mientras la afición local celebraba en ese momento el gol 17.000 de su equipo en la Liga Asobal, pero la situación no sufrió modificación alguna, más bien al contrario, puesto que el cuadro pucelano amplió la renta a los once goles (30-19).
La relajación lógica de los últimos compases del encuentro fue aprovechada por el BM. Antequera para recortar la renta, gracias a la aportación de Luisfe, hasta establecer el definitivo 34-26.
Pepe Mel/Entrenador del Real Betis Balompié
Sindicalización RSS