Extraño empate a dos el protagonizado por Córdoba y Tenerife en El Arcángel, después de un primer periodo malo, sin oportunidades, los cordobesistas se adelantaron en dos ocasiones en nueve minutos tras el descanso, y cuando los chicharreros parecían hundidos, reaccionaron para empatar con goles de Mikel Alonso y Natalio.
La primera parte fue para olvidar. Sin ninguna ocasión de gol, el Córdoba nunca encontró el camino ante un timorato Tenerife, que sin ideas bastante tenía con estar bien posicionado en defensa.
El partido rozaba el calificativo de auténtico tostón, tanto que lo único que hubo que reseñar fueron las primeras amarillas del encuentro, para Beranger, Usero e Iriome. Las defensas estaban sólidas, sin dejar resquicios por dónde atacarlas.
El Tenerife había apostado claramente por un partido de tendencia eminentemente defensiva, y el Córdoba no era capaz de desembarazarse de los pegajosos marcajes chicharreros.
Tras el asueto llegaron los goles. No es que el juego cambiase mucho, pero a los cinco minutos el árbitro de la contienda cambió la dirección del partido señalando un penalti a favor del Córdoba que nadie vio Tenerife. Ante el estupor de los locales y la indignación de los visitantes, Jorge Luque, que lo tuvo que lanzar dos veces, estableció el 1-0.
Sólo nueve minutos después el Córdoba pareció sentenciar en la mejor jugada del partido. Usero la puso por encima a Arteaga en el interior del área, que la tocó de zurda en parábola para que Charles se inventara una maravillosa y magistral chilena imparable para Aragoneses.
El Tenerife estuvo muchos minutos tocado y los blanquiverdes tuvieron el partido para sentenciarlo, algo que pudo conseguir en un tanto anulado a Alberto Aguilar por fuera de juego y sobre todo en una contra construida por Jonathan Sesma, que había sustituido a Pepe Díaz, y que Usero, con toda la portería para él, desaprovechó.
No marcó el Córdoba y sí lo hizo el Tenerife, en una acción sorpresiva en la que Mikel Alonso, con mucha calidad, la puso de interior lejos del alcance de Navas junto a su poste izquierdo a veintiún minuto del final.
El gol animó a los chicharreros y a seis del final hizo lo que parecía más difícil, empatar. Fue el ex-cordobesista Natalio, en el que en una jugada personal se marchó de tres jugadores en el área para batir a Navas y establecer la igualada que sería definitiva.
Pepe Mel/Entrenador del Real Betis Balompié
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