El Málaga alcanza los 45 puntos que aseguran la continuidad en Primera División.
Se ha impuesto con eficacia al Sporting, con goles de Baptista y Eliseu. La Rosaleda se ha llenado y ha festejado la quinta victoria consecutiva. Rondón ha sufrido una rotura fibrilar y será baja en los dos últimos partidos del campeonato.
No ha sido un triunfo tan brillante como el del pasado sábado en el Vicente Calderón, pero el conjunto blanquiazul ha superado con solvencia a un rival intimidado por el buen momento malaguista.
El Málaga se ha permitido cederle el balón al Sporting durante muchos minutos, consciente de su superioridad y su peligro a la contra. En el fútbol se vive del momento y de la confianza, y a estas alturas de la Liga los blanquiazules van sobrados de autoestima.
Julio Baptista logró su séptimo gol en cinco partidos desde su regreso -nueve en el total de la Liga- en los primeros minutos y el partido se le puso de cara al equipo entrenado por Manuel Pellegrini. Sin apuros, el Málaga dejó jugar al equipo asturiano, que en muchas jugadas se perdió en sus propias limitaciones.
El control del encuentro correspondía al conjunto local, que perdió a Rondón en los últimos minutos del primer tiempo. Rotura de fibras para el venezolano, que no volverá a jugar en esta Liga. Se fue al vestuario entre lágrimas.
Con esa aparente facilidad que ha aparecido en el Málaga en los últimos partidos llegó el tanto de Eliseu mediado el segundo tiempo. El Málaga se relajó y dejó pasar los minutos, recibiendo el cariño de una afición entregada que llenó La Rosaleda y se ilusiona con el proyecto del jeque, que empezará a traer fichajes en breve. Tiempo para la ilusión.
Pepe Mel/Entrenador del Real Betis Balompié
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