El Soderinsa Rinconada no tuvo problemas para solventar su debut en el Campeonato de Europa de clubes que se celebra en Zwolle (Holanda) tras derrotar al Western escocés por un contundente 7-0. El cuadro insular, que cuenta con los mimbres justos para poder afrontar los siete encuentros, fue muy inferior a los rinconeros y no pudieron más que arañar un set en los dobles masculinos y claudicar ante el potencial del cuadro de Antonio Molina, que presenta su candidatura a pelear con los mejores de esta competición.
En el primer encuentro, Lianne Tan derrotó sin apuros a Lindsay Campbell por 21-13 y 21-14, en un encuentro que duró 19 minutos y que dejó clara la diferencia de potencial de ambas escuadras.
Stenny Kusuma, por su parte, dio buena cuenta de la mayor esperanza escocesa, Gordon Hoggam, al que ganó cómodamente por 21-10 y 21-12, encarrilando el triunfo y cercenando las mínimas esperanzas del Western.
Los encuentros de dobles acabaron de hacer matemático el triunfo. Y eso que la dupla masculina escocesa, formada por Ewan Brunton y Duncan Leith, ganó el primer set a Carlos Longo y Rafael Fernández por 16-21. Sus esperanzas se difuminaron pronto, con la remontada en los dos siguientes juegos por 21-7 y 21-11. La pareja femenina, formada por Bin Xin y Lianne Tan, destrozó a la joven pareja escocesa, compuesta por Ruth Johnston y Sarah Jalick, por 21-2 y 21-9.
Los dobles mixtos se resolvieron para Bin Xin y Ruben Gordown, y eso que jugaron a medio gas ante Lindsay Campbell y Gordon Hoggam. El resultado final, 21-18 y 21-15, no reflejó la diferencia abismal entre ambas parejas.
Por último, Antonio Molina permitió el debut de Juan Manuel Fernández Quiles en la Copa de Europa, debut que pasó con sobresaliente al apalizar a Duncan Leith por 21-12 y 21-9. Pero el partido más fácil y rápido para el Soderinsa fue, sin duda, el de Laura Molina, que, en solo 13 minutos, reimpuso a Ruth Johnston por 21-7 y 21-2.
Esta tarde, los rinconeros disputaran el segundo encuentro de la fase de grupos ante el Zurich suizo, en lo que se presume como otra cómoda victoria rinconera, a pesar de que en su debut los helvéticos sorprendieron a los ucranianos de Kharkov por 4-3.
La venganza del deber mundialista de España está servida a más de 9.000 kilómetros de distancia.
Pepe Mel/Entrenador del Real Betis Balompié
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