El Málaga aprendió de los errores cometidos en Valencia ante el Levante y
salió muy concentrado a jugar en El Sardinero, a pesar de la baja de
última hora de Jesús Gámez. Los futbolistas claves del conjunto
blanquiazul están en buen momento y la calidad que atesora la plantilla
sale a flote.
Los primeros minutos fueron difíciles por el
empuje del Racing, pero una vez que los blanquiazules pudieron asentarse
en el campo todo fue coser y cantar, aunque hubo que amarrar el
resultado en un final de partido en el que los locales lucharon por
empatar el encuentro.
Apoño dio el equilibrio necesario en el
centro del campo y dio juego a los peligrosos delanteros de los que
dispone Pellegrini. Rondón avisó con un cabezazo al larguero antes de
que Julio Baptista lograra un gol de bandera en un lanzamiento desde 30
metros que se clavó en la escuadra de la portería de Toño.
El
siempre incisivo Seba Fernández comprendió que era el momento de rematar
a un atolondrado Racing y tres minutos después demostró su oportunismo
para lograr el segundo y encarrilar definitivamente una victoria
fundamental.
El uruguayo tuvo la oportunidad más clara que deparó
el encuentro en la primera mitad del segundo tiempo, antes de que
Henrique rozara el 1-2. Luque revolucionó a su equipo, que recortó
diferencias con el tanto de Rosenberg y tiró de casta para buscar el
empate. Marcelino abrió el juego por las bandas de su equipo ante un
Málaga excesivamente 'reservón'.
Pellegrini no acertó con los
cambios, sacando del partido a Recio y el conjunto malaguista perdió el
control del partido. Fueron minutos de agonía hasta que Mateu Lahoz pitó
el final, pero los tres puntos fueron para el Málaga después de que los
locales tuvieran varias oportunidades para empatar.
Pepe Mel/Entrenador del Real Betis Balompié
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