Roberto Bautista comenzó como los anteriores partidos y fue de menos a más, cogiendo poco a poco el ritmo hasta llegar a dominar, aunque a diferencia de los anteriores, erró en el momento clave. Tanto a Hernych como Granollers los había llevado en la primera manga al "tie break" y, tras superarles ahí, había sentenciado en la segunda manga. Pero esta vez le tocó perder.
Y eso que al principio todo parecía un paseo para Rubén Ramírez, que ganó el primer servicio en blanco, muy fácilmente, aprovechó tres errores no forzados para pasearse en el segundo y quebrar por primera vez el servicio de su rival y, a continuación, consolidó el "break". Todo sin aparente esfuerzo, apoyándose en los errores del castellonense más que en su mejor tenis. Pero despertó Bautista, que le devolvió la ruptura en el quinto juego y equilibró el duelo a tres en el sexto. El 35% y 36% de primeros servicios que exhibían Bautista y Ramírez respectivamente denotaba que no estaban dando lo mejor de sí mismos, o al menos no ofrecían lo que habían demostrado en anteriores partidos, ya fuera por el nerviosismo fruto de la importancia del partido o porque no era su noche.
Sin embargo, desde el 3-3 el tenis de ambos creció y, con ello, comenzaron las alternativas. Ahí pareció salir ganador un Bautista cada vez más consolidado desde el fondo de la pista y que comenzaba a mandar en los intercambios. Tanta confianza cogió que, en el noveno juego, rompió en blanco el servicio de su rival y se encaminó hacia la consecución del set. No obstante, como también le había pasado en anteriores ocasiones, especialmente en el encuentro ante Hernych, tal vez por los nervios del momento, dejó escapar la ocasión de sentenciar el set y dos nuevos errores le dieron la oportunidad al alicantino de equilibrar la contienda. Aún tuvo de nuevo Bautista una opción de quebrar antes de llegar al ?tie break?, pero finalmente ambos acabaron anotándose sus respectivos saques y llegaron al desempate.
El duelo en la muerte súbita fue tan intenso y alocado como había sido el propio set, con rupturas constantes, dobles faltas y una combinación de aciertos y errores que hacían inviable saber el ganador. Se lo llevó Ramírez, pero gracias, primero, a una smash fácil errado por Bautista y, posteriormente, a una doble falta de castellonense. Total 8-6 en el desempate en una hora y dos minutos de juego.
Más agresividad de Bautista
Bautista respondió como también lo había hecho en los tres anteriores encuentros. Dando un paso adelante, mostrándose más agresivo, con un tenis más profundo y buscando las líneas y hacer correr a su rival. Le funcionó la estrategia, pues se hizo el dueño del juego y por dos veces, gracias a esa constancia y fuerza que le caracteriza, logró romper el servicio de Rubén Ramírez, pero tras dar la de cal, ofreció la de arena.
Tras romper, cometió errores no forzados y regaló en ambas ocasiones ?con 1-3 y 2-4- su saque al alicantino. Su bisoñez se transformó en desencanto al mismo tiempo que Rubén Ramírez aprovechaba para acaparar todo el protagonismo. Igualó la manga a cuatro, se puso con ventaja al aprovechar la tercera oportunidad de ruptura que le ofrecía el castellonense y sentenció con su servicio (6-4).
Pepe Mel/Entrenador del Real Betis Balompié
Sindicalización RSS